Como cada mañana salgo de casa a buscarme la vida, siempre he sido un poco perezoso para todo y me quedo en la parada del autobús hasta que se vaya todo el mundo. No, no me gusta estar con mucha gente, a veces la mejor compañía es la de uno mismo porque te permite pensar dónde estás y qué demonios haces todavía ahí. Si, es la misma canción una y otra vez, la que te dice lo desgraciado que eres y las oportunidades que estás dejando pasar, esa que suena y no puedes parar, esa que un día entró con tanta fuerza que destrozó tu interior... sigue ahí, re-volviéndolo todo y no dejándote ordenar tu cabeza. Paras, despejas un poco tu oxidado pensamiento ¿de verdad soy yo? ¿de verdad quiero seguir así? no tienes tiempo para responderte cuando has perdido una nueva oportunidad, ya es de noche y no sabes donde estás, recuerdas la parada del autobús, la canción... pero nada de lo que pasó desde entonces hasta ahora, debes volver a casa, no tienes nada, no sabes nada, lo único que con certeza conoces es... que eres una rata y no puedes escapar.
Someguy tal día como hoy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario